¿QUÉ AÑORA LA DERECHA?

Por Ernesto Casillas Canales Por motivos de salud -decían cuando los renunciaban en el pasado reciente-, me tomé vacaciones urgentes para atender un compromiso con el COVID-19, señor ingeniero, no por otros motivos. ¿Cómo descubre usted un derechairo? Al dirigirse usted a una persona así, lo trata de idiota e ignorante, porque se le acaban los argumentos y recurren a los insultos, a las agresiones y descalificaciones. ¿Qué extrañan los derechairos mexicanos? En estos tiempos que buscan mayores ingresos para el próximo ejercicio fiscal, estos pandilleros hacen su grupo aparte para lograr mayor presupuesto que el año anterior. Nombran sin nombrar al gobernadorcillo -dijo Salinas Pliego- Javier Corral Jurado como cabeza de grupo. Los demás derechairos andan recorriendo y llorando por el estado porque MORENA les mayoriteó en la Cámara de Diputados. No aceptan que la forma de gobernar ha cambiado. Añoran los rescates bancarios como el FOBAPROA, donde las deudas de empresarios y banqueros fueron convertidas en deuda pública que pagamos con el erario público.


No explican que esa deuda nos cuesta pagar 50 mmdp al año y lo que falta se liquidará hasta el 2070. Añoran tiempos en que la Cámara de Diputados elaboraba leyes que favorecían a los de arriba y se olvidaron por décadas de los de abajo. Añoran cuando el grueso del Producto Interno Bruto (PIB) se quedaba en las bolsas de los de arriba y para los de abajo, las migajas. Nuestros hermanos indios ni eso alcanzaban.


Extrañan los costales de billetes provenientes de las “cuentas secretas” provenientes de los excedentes petroleros, como en tiempos de Bisonte Fox, cuando llegó el precio del petróleo a los ciento nueve dólares el barril y una producción superior a los 3 millones de barriles diarios. La derecha añora los préstamos de la banca mundial que rescataba a los de arriba y a los de abajo ni los veían ni los oían. Añoran los gasolinazos porque finalmente el afectado en la cadena inflacionaria era Pepe Pueblo. Añoran la condonación de impuestos a pequeñas, medianas y grandes compañías en voz de sus cancerberos en prensa escrita, televisión o radio, que golpean la mano que les quitó el bozal. Añoran las factureras que obtenían ganancias multimillonarias con desfalco al fisco.


Añoran el pasado reciente los huachicoleros que ordeñaban ductos para robar combustible que vendían barato. Las refresqueras añoran que no pagaban luz ni impuestos, que hoy si pagan. Quienes traficaban con guarderías infantiles cobrando por niños fantasmas, añoran su veta de oro que les cerraron. Políticos y empresarios añoran el montón de guaruras (escoltas le llaman) que eran pagados con nuestro dinero. Las ONG’s añoran las abultadas “aportaciones" que hacía el gobierno para mantener una burocracia dorada. Todavía quedan algunas agazapadas. Notables funcionarias añoran los multimillonarios desvíos que hacían de programas sociales. Hoy duermen en chirona. También extrañan sus antiguos programas clientelares que hoy son derechos constitucionales y, llegan al beneficiario sin intermediarios. Los derechairos se opusieron hacer ley los programas sociales y hoy despotrican al extremo este triunfo popular. NO aceptan que esto es posible. Extrañan la impunidad de sus funcionarios en el manejo del erario público. En varios estados todavía es práctica muy común. Extrañan el contubernio que existía entre autoridades y delincuentes que mantenían al país convertido en una fosa colectiva. (En chihuahua aún se dan esos casos) Los líderes que medraban con grupos sociales añoran las ganancias que obtenían con su tráfico de influencias. Ahora lloran como plañideras porque les recortaron presupuesto que utilizaba el Municipio con fines electorales. Extrañan el desmantelamiento y privatización del sector salud que apunta a ser universal con servicio médico con medicinas gratuitas. AÑORAN su mar de corrupción donde crecieron y se desarrollaron como su razón de ser y, ahora NO TERMINAN por entender que ese sistema ya se acabó.